El Abuso en la Comunidad Latina

La violencia doméstica puede afectar a cualquier persona, independientemente de su edad, raza, identidad de género, estatus económico u orientación sexual. Afecta a todo tipo de persona y puede manifestarse de una gran variedad de formas. Cómo se manifiesta el abuso puede depender de la familia y la comunidad en la que viva la persona sobreviviente, así como en dónde queda esa comunidad. La cultura de la persona también puede afectar cómo se percibe la violencia doméstica, así como cuáles son los pasos que la persona sobreviviente pueda sentirse más cómoda tomando para sentirse más segura.

Según el National [email protected] Network, cerca de una de cada tres latinas (34.4%) experimentará violencia por parte de una pareja íntima en algún momento de su vida, y una de cada 12 latinas han experimentado la violencia por parte de una pareja íntima en los pasados 12 meses. (Estos datos no incluyen latinas transgénero.) Aunque estas cifras son aproximadamente las mismas que las de las personas blancas, existen factores diferentes en la comunidad latina que pueden añadir retos y barreras a la hora de conseguir apoyo.

Contexto cultural

Los factores culturales en la comunidad latina como el familismo y la religión pueden añadir obstáculos a aquellas personas que quieren hablar sobre el abuso que están sufriendo. El familismo se refiere a la importancia que ocupa la familia en la mayoría de los núcleos latinos. Mantener la familia unida se percibe como una prioridad en las comunidades latinas y muchas personas creen que la familia es más importante que la seguridad y el bienestar de una persona, incluso si está pasando por una situación de abuso. A menudo la comunidad motiva (o presiona) a alguien que esté experimentando violencia por una pareja íntima a quedarse con su pareja. Estos valores también afectan mucho las expectativas según los roles de género. Las parejas masculinas típicamente son los que “traen el pan a la mesa” en la familia, mientras que las femeninas son más responsables por el bienestar y la cohesión familiar.

A raíz de estas expectativas se puede aumentar las probabilidades del abuso económico. La pareja femenina cisgénero y heteronormativa en muchas ocasiones no tiene ningún control ni poder decisional en cuanto a las finanzas familiares. Esta falta de libertad económica también puede causar que sea difícil para que la persona que está en una situación de abuso salga de su relación, ya que puede que no cuente con la seguridad económica para hacerse cargo de sí misma o de sus hijos. De igual forma, la religión tiene un papel importante en la mayoría de la comunidad latina. Según el Pew Research Center, alrededor de un 48% de las personas latinas se identifican como católicas, y un 19% se identifica como cristiano protestante. Aunque la religión puede brindarle una sensación de alivio a las personas que experimentan abuso y puede proveer comunidades de apoyo, también puede ser una fuente de problemas para las personas que están pasando por una situación de abuso. A menudo estas creencias religiosas pueden impedir que se tomen pasos proactivos ya que la víctima o sobreviviente no cree en la separación ni en el divorcio. Que un líder religioso reaccione negativamente al abuso puede causar que las víctimas o sobrevivientes se cuestionen a sí mismas o puede causar que se sientan presionadas a hacer que su matrimonio funcione.

Retos y barreras

Los miembros de la comunidad latina pueden enfrentarse a retos o barreras particulares a la hora de recibir el apoyo por el abuso que experimentando. Un gran obstáculo al que se enfrenta la comunidad latina para conseguir apoyo a raíz de una situación de abuso es encontrar programas y recursos que sean cultural y lingüísticamente apropiados. Muchas personas de la comunidad latina hablan español como su primera lengua y aprendieron el inglés como una lengua extranjera. Si un albergue o recurso de violencia doméstica del área no tiene personal que hable español, las víctimas y sobrevivientes pueden vacilar a la hora de buscar ayuda ya que quizás no se sientan cómodas expresando lo que han vivido.

El estatus migratorio también puede crear barreras para las personas que quieran buscar apoyo. Muchas personas no saben si su estatus migratorio afectará poder conseguir apoyo, o temen que pedir ayuda pueda causar que se involucre el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés). Estos temores de una posible deportación pueden llevar a que los sobrevivientes en la comunidad latina que son inmigrantes no busquen servicios de apoyo. Además, evitan que se involucren las fuerzas policiacas.

La ayuda está disponible

Aunque sí existen estas barreras, esto no significa que no haya ayuda disponible. Nuestros intercesores comprenden estos retos y pueden trabajar con usted para crear un plan de acción que se adapte mejor a su situación. Ya sea que usted tenga preguntas sobre su situación o si está buscando recursos y programas que ofrezcan apoyo que sea culturalmente apropiado y que esté disponible en varios idiomas, estamos aquí para ayudarle. Nuestros servicios anónimos y confidenciales están disponibles las 24 horas del día y los siete días de la semana. Puede llamarnos, escribirnos a nuestro chat o enviarnos un mensaje de texto ya sea en inglés o en español. También tenemos acceso a un servicio de interpretación LanguageLine, que nos permite comunicarnos en más de 200 idiomas. No importa por lo que esté pasando, aquí estamos para usted.